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Hipertensión, la enfermedad silenciosa

Según un informe emitido por la OMS en 2013, la hipertensión arterial (HTA) es un problema de salud pública mundial. Desde el punto de vista epidemiológico la HTA es el factor de riesgo más prevalente en el mundo, afectando a un 26% de la población adulta (unos 1.000 millones de personas en todo el planeta) Las perspectivas de futuro aumentan esta cifra, puesto que se calcula que para el 2025 habrá 1.500 millones de personas hipertensas en todo el mundo.

En nuestro país se estima que esta enfermedad afecta a más de 10 millones de personas. La prevalencia de la HTA para los españoles está en torno a un 35%, llegando a un 40% en edades medias y la cifra se dispara en un 68% en mayores de 65 años.

Tal y como señala el Dr. Juan Cosin Salez  (cardiólogo del Hospital Arnau Vilanova de Valencia) en un artículo publicado el pasado mes de octubre en la Revista de la Sociedad Española de Cardiología, es de gran importancia la detección precoz y la instauración de un tratamiento adecuado que permita alcanzar el objetivo terapéutico. Cosin señala que esto resulta muchas veces complicado debido a varios factores: que es una enfermedad asintomática, que hay pacientes que están poco concienciados y que a veces el control no es el óptimo debido al incumplimiento terapéutico.

Teniendo en cuenta que la HTA es la principal causa de infartos y de ictus, y que una persona con HTA tiene 6 veces más probabilidades de sufrir un infarto cerebral que una persona que no la tiene, se hace prioritaria la educación para la salud (EpS) a nuestros pacientes hipertensos.

Dieta sana y equilibrada que permita tener un peso correcto y un perímetro abdominal en rango, evitar el sedentarismo haciendo ejercicio físico y eliminar hábitos nocivos como el tabaco o el alcohol son ejemplos de medidas que puede adoptar el paciente hipertenso para mejorar su calidad de vida.

En este contexto, el papel de los profesionales farmacéuticos es de vital importancia, ya que están en disposición de sensibilizar a las personas hipertensas para que ejerzan un correcto autocuidado. Tal y como refleja este estudio, existen múltiples estudios controlados y aleatorizados que muestran que los grupos intervenidos con una correcta EpS logran mayores cambios en sus hábitos y que estos se mantienen entre los 4 y 12 meses de seguimiento.

Desde la farmacia y actuando en calidad de profesionales de la salud, podemos ofrecer la tecnología necesaria para que nuestros clientes puedan realizar mediciones de tensión arterial en casa, de manera cómoda y a un precio asequible, además de proporcionar información relacionada con la detección de determinadas arritmias que pueden ayudarnos en la prevención del ictus.

De hecho, tal y como refleja esta noticia, el control de la hipertensión reduce significativamente la incidencia de ictus, hasta el punto que se estima que el 56% de los accidentes cerebrovasculares en varones y el 66% en mujeres podrían prevenirse con un adecuado control de la hipertensión.

Otro dato a tener en cuenta es que para la Asociación Americana del Corazón y para el Colegio Americano de Cardiología, la definición clínica de la hipertensión ha variado, antes eran hipertensos los pacientes que tenían una presión arterial mayor de 140/90 mm Hg. Ahora para los americanos, y tras evaluar más de 900 estudios, se considera hipertenso a aquel paciente que tiene 130/80 mm Hg. En nuestro país seguimos utilizando la cifra de 140/90 mm Hg para establecer el diagnóstico.

Cuéntanos, ¿Como profesional de la salud estás de acuerdo con estas nuevas cifras de HTA?